En la memoria de Haití: Gérard Pierre Charles, el hombre de la gran utopía

20/11/2011
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Haití, el país de las montañas, de los múltiples colores, de los paisajes que viajan entre el verde y el marrón de sus tierras erosionadas por años de sobreexplotación. El territorio del Caribe a donde llegaron los españoles por primera vez. La primera nación en independizarse de los colonizadores y declarar la abolición de la esclavitud. El país que comparte territorio con la República Dominicana y que forma parte de las Antillas mayores. Haití el de las intervenciones internacionales y la dictadura, el del créole y el francés, el del café y el azúcar. En fin, Haití el país de las utopías entendidas como ideales para construir una nación, el país de los proyectos que aunque parezcan irrealizables hay planes posibles. Un ejemplo de ello, la revolución y el triunfo de los esclavos contra los colonizadores.

Cuando uno recorre las páginas de diferentes periodos de la historia haitiana es inevitable encontrarse con las obras de Gérard Pierre-Charles, intelectual y político que dedicó gran parte de sus reflexiones para hacer un análisis histórico y sociológico de Haití. En sus textos aparecen distintas problemáticas como el análisis sobre la vida de la sociedad haitiana, el desarrollo de la dictadura, la situación económica de su país, el estudio de Haití en un marco regional y continental, entre otras. De esta manera abordó un abanico de temas con la ayuda de diferentes metodologías de disciplinas como la sociología, la historia, las ciencias políticas y la economía. A decir verdad, las obras de Gérard Pierre-Charles son de las referencias más citadas por ideólogos, analistas políticos, historiadores y sociólogos que realizan análisis sobre Haití. También porque de dichas obras se han sustraído o reproducido ideas que enmarcan debates coyunturales y actuales sobre el país caribeño.

 

Un poco de historia: Son varias las coyunturas que marcaron momentos importantes en el curso de la historia de Haití. En el siglo XX, uno de esos periodos nodales es el año de 1957 cuando François Duvalier comenzó su mandato presidencial que se convirtió años más tarde en una dictadura vitalicia y hereditaria la cual se prolongó por veintinueve años. Durante el régimen dictatorial de François Duvalier y su hijo, Jean Claude varias personas emplearon gran parte de sus esfuerzos para manifestar su oposición al duvalierismo, algunos de ellos murieron y otros partieron de Haití para salvaguardar su vida y la de su familia.

Gérard Pierre-Charles estuvo involucrado con los grupos estudiantiles que emergieron en los primeros años de la dictadura y también participó en la oposición contra el régimen. Trabajó en una fábrica de cemento donde su participación sindical fue muy intensa. Poco tiempo después de que Duvalier arribara al poder, Pierre-Charles sintió su vida amenazada pues muchos de sus amigos y camaradas de partido habían sido apresados por lo que decidió dejar su país en 1960. Pierre-Charles salió a los 24 años al exilio como un militante del Parti dEntente Populaire. A su llegada a México continuó con esta militancia y desde su refugio reanudó relaciones con el PEP, tanto en Haití como con las células de otros países. Él junto con un grupo de haitianos que se reunieron en México tuvieron como finalidad dar a conocer aquello que pasaba en su país con la dictadura. Se empezó a articular así una red de exiliados que tenían comunicación a nivel político desde lugares como Francia, Canadá, Colombia, Venezuela, Estados Unidos y México.

Como se ha señalado, Pierre-Charles fue un militante político desde antes de salir de Haití y fue una actividad que mantuvo constantemente a través de las acciones que organizó para denunciar al régimen y por medio de su producción intelectual en la que analizaba la situación que se vivía en su país y que contribuía en la difusión de la problemática haitiana. Como académico manifestó en innumerables trabajos su inquietud por los problemas políticos y sociales en su país.

 

Haití. Radiografía de una dictadura es una de sus obras más representativas porque fue escrita en medio de la época más crítica y violenta de la dictadura, uno de los periodos más represivos en la segunda mitad de los años sesenta. En este texto el autor hace un análisis escrupuloso de la dictadura de Duvalier y sus formas de violencia. Se trata de una obra donde no sólo denuncia la dictadura y su sistema de opresión, si no que se hace una reflexión económica, social, política y cultural del sistema político haitiano y de todos sus componentes. Este texto en el que Pierre-Charles califica al régimen de Duvalier como una dictadura fascista, tuvo una amplia influencia entre los académicos y los estudiantes de aquellos años y hoy en día se ha convertido en una de las referencias bibliográficas más importantes en torno al tema de las dictaduras en América Latina.

Pierre-Charles fue uno de los principales portadores de las causas de Haití. La mayoría de sus pensamientos, sus acciones y su obra académica estuvieron dirigidos a la transformación de la sociedad y a la transformación de su país. Durante su exilio, no obstante que no había una cabeza de grupo en la labor y los esfuerzos que hacían para denunciar al régimen, las tareas que Pierre-Charles llevó a cabo fueron las de un dirigente y las de un líder que cohesionaba. Éstas y otras razones determinaron el peso político y social de Gérard Pierre-Charles no sólo en México sino en Haití mismo.

Después de casi tres décadas de gobierno de la familia Duvalier, la dictadura cayó. Cuando supieron de la salida de Baby Doc los exiliados pudieron plantearse su regreso. El anhelado retorno fue considerado por unos como la concretización de un compromiso político de seguir en la construcción de un nuevo país. Finalizada la dictadura, Pierre-Charles retornó a Haití pues él y su esposa Suzy Castor querían ser parte del proceso de democratización:

[] lo que más me hacía falta estando en México era Haití [] En el 86 [con la caída del duvalierismo] yo estuve sumamente sacudido, no pude pues ocultar mi emoción, mis lágrimas en el sentido que era la gran alegría de regresar a Haití, al fin, una causa por la que uno había luchado y también el tremendo dolor de dejar México, en donde en aquél momento yo dejaba la familia. Suzy y yo veníamos a la gran aventura, haciendo un paso a lo desconocidoyo a Haití lo extrañaba, Haití lo extrañaba desde su trágica situación1

 

Combates por la democracia A su regreso a Haití el 9 de marzo de 1986, Pierre-Charles pudo constatar la herencia de la dictadura: una profunda crisis económica, social y política en Haití:

(Cuando regresé del exilio). Haití buscaba su camino y le seguimos en la búsqueda compleja y apasionada, aprendiendo mucho como científicos sociales y como militantes, en ese difícil caminar.2

 

La caída de Duvalier no representaba la eclosión natural de la democracia, hacía falta un gran esfuerzo para cambiar las prácticas tradicionales en el ejercicio del poder. En ese periodo Pierre-Charles escribió el artículo tituladoLa construcción de la democracia en Haitíen el que reflexiona sobre una serie de reivindicaciones que él consideró inmediatas para la nación. Entre ellas destacan:

1) Instalar un gobierno democrático.

2) Promover el desarrollo económico.

3) Acabar con la explotación y recuperar las riquezas del país.

4) Crear las condiciones para evitar las migraciones de profesionales del país.

Durante este periodo posdictatorial, las fuerzas militares tuvieron el dominio del gobierno por muchos años en los que sucedieron diferentes regímenes presidenciales que duraron poco tiempo en el poder. En este pasaje fue creciendo un movimiento popular, liderado principalmente por la Iglesia católica que desempeñó un importante papel político de concientización y organización. Así surgió el movimiento denominado Lávalas que significa Avalancha, término que hace referencia a las aguas torrenciales que en la estación de lluvias arrasan y destruyen las estructuras viciadas,esta oleada que rompe contra el saqueo macoute, contra un Estado parásito y depredador.3 En esta corriente de Lávalas convergieron diversos sectores e instancias que aspiraban a un desarrollo democrático: las organizaciones populares y comunitarias de origen variado, los sindicatos, las organizaciones no gubernamentales, los grupos de defensa de personas vulnerables, los partidos políticos con influencia democrática, las congregaciones religiosas, algunos medios de comunicación, las asociaciones estudiantiles, los comités vecinales, es decir, que fue un movimiento de envergadura nacional:4

Participaron en este movimiento todas las regiones del país, los letrados, los iletrados, los hombres, las mujeres, los medios urbanos y los rurales, los jóvenes, los viejos, los cristianos de todas las denominaciones, los practicantes del vudú, los agnósticos. Las excepciones son raras.5

 

Lávalas fue la suma de movimientos políticos y sociales que conformaron una coalición defuerzas democráticas populares que se afianzaron en el marco de un movimiento de organización popular.6 Gérard Pierre-Charle no podía quedar fuera de esta movilización social que ocurría en el país y se incorporó a dicho movimiento, lo mismo que la mayoría de la sociedad haitiana. Pierre-Charles, creía en el movimiento social, pues en él radicaban muchas de las posibilidades de transformación democrática del país, así que fue uno de los hombres más activos que trabajó, movilizó y ligó contactos con diversos sectores de la sociedad para forjar la coalición democrática que apoyó la candidatura presidencial de Jean Bertrand Aristide. Fue así con este impulso popular y a través de una dinámica campaña electoral realizada en dos meses las que otorgaron el triunfo en las elecciones de 1990 a Aristide, un sacerdote salesiano y uno de los líderes más populares desde la caída de la dictadura. Así, en febrero de 1991 Aristide asumió la presidencia de Haití con el 67% de los votos a su favor. Para muchos, era la oportunidad de que en Haití se construyera en ese momento una democracia real.

Con el triunfo de Aristide en 1991, un grupo de personas donde a la cabeza en el plano organizacional, estaba Gérard Pierre-Charles se encargaron de orientar el movimiento, el torrente Lavalas y así se estructuró una organización política con una visión democrática: Organización Política Lavalas. No obstante este periodo tan significativo en el curso de la historia haitiana se vio interrumpido por un golpe de estado orquestado por el general Raoul Cédras que depuso a Jean Bertrand Aristide quién duró en el poder poco menos de siete meses. Una vez que Aristide salió al exilio el 30 de septiembre de 1991, Cédras estableció una dictadura militar.

Aunque algunas personas afirman que las fisuras entre Gérard Pierre-Charles y Jean Bertrand Aristide comenzaron a surgir desde el inicio del mandato de Aristide, lo cierto es que siete meses no son suficientes para conocer el perfil completo de la política aristidiana, ni para determinar su nivel de colaboración con diferentes cuadros de la sociedad. Después del golpe de Estado, Pierre-Charles contribuyó a organizar la resistencia para combatir al régimen militar que se había instaurado en el poder. Su batalla estaba concentrada en organizar y rassambler los sectores democráticos y populares. Sin duda, en este periodo que va de 1991 a 1994 la movilización de la población fue muy significativa, la sociedad se organizó para resistir y combatir al régimen impuesto. Por su parte, la Organización Política Lavalas también resistió y protestó contra la imposición que simbolizaba y que era de hecho el retorno de una dictadura. En ese momento, todos los demócratas de todas las tendencias se pronunciaron por el retorno de Aristide. Este esfuerzo que duró tres años no era para que Aristide como individuo regresara al poder, si no para recuperar la legitimidad republicana, es decir, para que se respetara la soberanía y se retornara a las prácticas democráticas en Haití estipuladas en la Constitución de 1987. Si Aristide regresaba a su cargo era un símbolo de volver al camino de la democracia. En este sentido, la labor de la OPL, del movimiento Lavalas, de los diferentes grupos políticos y específicamente de Gérard Pierre-Charles fue para luchar en contra del poder militar y por ese retorno a la democracia.

 

Los caminos de la vida. El 15 de octubre de 1994 después de tres años de movilizaciones de la población y de negociaciones, la comunidad internacional aceptó que Jean Bertrand Aristide regresara a Haití. Cuando Aristide regresó había mucho por construir, era necesario reforzar el modelo de Estado político y democrático. Durante todo este periodo, la Organización Política Lavalas se constituyó y se encontraba en un rol muy importante dentro de la sociedad y de las prácticas políticas. Sin embargo, hacía falta conjugar la acción política de la sociedad y el impacto que ésta podía tener en el gobierno y sobre todo en las prácticas cotidianas. No obstante, el mismo personaje que suscitó el entusiasmo popular de los últimos años, así como la simpatía internacional, cambio el viraje de la historia. Las prácticas políticas del presidente Aristide se volvieron individuales, no aceptó la cooperación de otros miembros de la política haitiana y se negó a tomar decisiones en conjunto. El presidente retuvo la totalidad del poder en su persona, una tradición política que estaba enraizada en Haití desde tiempo atrás. Aunque a nivel del discurso Aristide hablaba de la colaboración de diversos sectores en su gobierno, en la práctica era palpable la inadecuación del discurso político y las acciones que el titular del ejecutivo llevaba a cabo. Con Aristide no hubo la oportunidad de que Pierre-Charles aportara alguna contribución en la construcción de un estado democrático. Pero más allá de eso, Aristide estaba diseñando una política que se despegaba por completo de los principios del Movimiento Lavalas. El sueño democrático estaba truncado.

En ese momento Gérard Pierre-Charle tomó un camino distinto al de Aristide, decisión que le implicó muchas consecuencias políticas. En las elecciones presidenciales de 1995, algunos estaban a favor de que Aristide recuperara los tres años que había perdido durante el golpe de Estado. Pierre-Charles no estuvo a favor de esos tres años, entonces él y los miembros de la OPL apoyaron la candidatura de René Préval porque consideraban que la llegada al poder de otro presidente electo libremente daría más fuerza a la democracia.7 El 7 de febrero de 1996 Préval asumió la presidencia de Haití por un periodo de cinco años. Para decepción de muchos Préval fue elcontinuador ideológico y político de la obra de Aristide, el encargado de asegurar la continuidad del poder de Lavalas y aunque Aristide no era el presidente legítimo, era el hombre detrás del poder que controlaba gran parte de las situaciones del país.

En 1997 un grupo de políticos, entre ellos Pierre-Charles, se deslindó del movimiento Lavalas para formar la Organización del Pueblo en Lucha. Esto marco una nueva etapa en la historia del devenir político de Pierre-Charles. No obstante que la OPL retomó las mismas siglas que el movimiento Lavalas, lo que pretendía era deslindarse por completo de las prácticas políticas tradicionales y hacer una política que se distinguiera de lo que se había hecho hasta ese momento. En este periodo la mayoría parlamentaria la tenía la Organización del Pueblo en Lucha, por lo cual podía proponer un primer ministro para que trabajara junto con el presidente, es decir, para dirigir el gobierno. Pierre-Charles era una figura dominante en el partido (dominante entendido como hombre político) por lo que representó la primera propuesta para ocupar el cargo de primer ministro, la cual no fue aceptada (¿la perspectiva de tener a Pierre-Charles como ministro podía ser una sombra para el presidente?). Así el grupo de parlamentarios y el equipo del presidente se encontraron en un forcejeo político hasta que finalmente Rosny Smarth fue nombrado para ocupar el cargo alrededor de dos años y medio hasta su renuncia. La dimisión de Smarth fue debido a la presión ejercida por Préval (y Aristide) a través de la gente de Lavalas, además de que las diferentes posturas en la manera de gobernar hicieron que el panorama fuera cada vez más difícil. Surgieron entonces fuertes tensiones políticas entre el gobierno y la Organización del Pueblo en Lucha, a tal grado que el puesto de primer ministro quedó vacante dos años, sin que se pudiera negociar una salida entre la presidencia y la OPL. Este hecho consumó la ruptura entre Lavalas y la OPL, entre el gobierno y la OPL.

En el contexto de las elecciones presidenciales del año 2000, salió publicado el libro Haïti: jamais, jamais plus! fue un texto que Pierre-Charles escribió entre 1986 y 1987, pero que fue divulgado algunos años después. En el prólogo el autor manifiesta su inquietud de que lapesadillade una dictadura tuviera la posibilidad de revivir en Haití. Por eso hace un llamado a la memoria, a contribuir y a nutrir aquellos hechos del pasado que no debían volver.El país no puede regresar a las prácticas de ayer, la consolidación de la democracia es una sine qua non del progreso económico y social, del desarrollo humano y de la supervivencia de la nación.

A pesar de todos los esfuerzos, Aristide regresó al poder en 2001 a través de unas elecciones manipuladas que le otorgaban el 91.7% de los votos. Era un porcentaje infame e increíble en medio de una indudable crisis política y donde sólo acudió a votar el 10% del padrón electoral. En su momento la Organización del Pueblo en Lucha y otros partidos políticos protestaron frontalmente contra esas elecciones, contra los resultados y contra la sed del poder totalitario.

El 17 de diciembre de 2001 las casas de los principales dirigentes de los partidos de oposición al gobierno de Aristide, así como los centros de trabajo de éstos fueron robados e incendiados. Se perdió así su patrimonio familiar e intelectual (se incendió la sede de la OPL, la casa de la familia Pierre-Charles y el centro de estudios que había formado desde 1986, el CRESFED). Casualmente Pierre-Charles no se encontraba en el país, había salido a Miami a dar una conferencia, pero volvió:

El hombre que el tirano trataba como enemigo público Núm. 1 no se dejaba desterrar. Regresaba a su país, a su casa y a su biblioteca incendiada, entre los libros calcinados para buscar las palabras de la verdad y para escribirlas sobre los muros y en los libros para contar, denunciar esta infamia y combatirla sin tregua. Este hombre había ya regresado después de 26 años de exilio durante la larga dictadura de los Duvalier. Y estaba decidido a seguir esta labor infinita de la educación indispensable para la edificación de la democracia.8

 

Por esta época se gestó un movimiento político que se llamó Convergencia Democrática, uno de sus iniciadores fue Pierre-Charles. La Convergencia entonces fue un frente político que reagrupo a varios partidos y bloques políticos de diversas tendencias. La plataforma era terminar con la dictadura de Aristide y luchar por los principios de la democracia. Pierre-Charles estaba por la unidad de un frente democrático que se transformara en una expresión política como una unidad frente a Aristide.

La coalición de la Convergencia Democrática se negó a participar en las iniciativas gubernamentales, era una manera de boicotear al Congreso y presionar a Aristide para que renunciara al poder. De igual forma, en el caso de que Aristide no dimitiera, se negaban a participar en las elecciones que se debían llevar a cabo en 2004.

Durante este periodo, la Organización de Estados Americanos envió varias misiones a Haití con el ánimo de ser un mediador y para que se llevaran a cabo las elecciones. Pero los opositores no estaban de acuerdo con que las misiones de la OEA fueran parte de las negociaciones y exigían su salida del país. En caso de que Aristide renunciara y que la OEA se retirara, la postura era la siguiente: había una tendencia la cual Gérard compartía, que era que la Convergencia se transformara en una institución política que se presentara como una unidad en la celebración de las elecciones con un solo candidato a la presidencia.

A principios de 2004 Aristide se vio obligado a renunciar y a su caída el Consejo de Seguridad de la ONU decidió enviar una misión de militares extranjeros a Haití. Los miembros de la Convergencia, los opositores de Aristide, Gérard Pierre-Charles no podían aceptar una situación así. Una vez más un ejército extranjero intervenía su país (como en 1915 y 1994). Se vislumbraba entonces una nueva perspectiva de movilización en defensa de la soberanía y del proyecto nacional. Sin embargo, después de la partida de Aristide, el movimiento de la Convergencia Democrática no guardo la unidad. En las elecciones que se llevaron a cabo ese año, cada partido presentó un candidato diferente:

En medio de esta encrucijada es menester que triunfe en mi tierra martirizada la batalla por la democracia, la justicia y una civilización de la sencillez, fundada en un novedoso sentido de convivencia. Con ello se cumplirá este bisecular parto haitiano, con sus diseños de sueño y realidad. Las repercusiones de tal suceso, de tanto significado para uno de los pueblos más explotados del orbe, sólo podrán ser evaluados de cara al futuro, por la importancia de las cuestiones que ha levantado y que no son exclusivas de esta media isla.9

 

 

Gérard Pierre-Charles, el hombre que durante toda su vida había promovido la reunión de todos los esfuerzos, dejó de respirar un domingo de octubre en Cuba, país que representó una de las pasiones de su vida. Gérard no logró ver este sueño democrático materializado en Haití.

 

Haití: pese a todo la utopía: La vida de Gérard Pierre-Charles no se restringe a sus estudios sobre Haití y el Caribe, va más allá del papel del intelectual. Pierre-Charles fue un hombre de acciones políticas. En el largo trayecto de sus prácticas políticas hubo aciertos, errores y conflictos propios del proceso. En el periodo de surgimiento de Lavalas, ese gran fenómeno democrático y popular, fue el gran movimiento histórico y social que invitaba a la democracia, de ahí la decisión política de muchos de los que se adhirieron a dicho esfuerzo. Aunque en la expresión política de Lavalas estuvo el liderazgo del Jean Bertrand Aristide, Lavalas no era el movimiento de Aristide, no era la propiedad de Aristide, era el movimiento de la sociedad haitiana que involucró a casi todos los sectores. Pierre-Charles creyó en este movimiento y es por eso que se integró a él. Pero la historia y la lucha por la democracia de Pierre-Charles no comenzaron en 1986 ni en 1990, la travesía había sido mucho más larga.

Cuando Pierre-Charles y otros políticos se deslindaron de Lavalas para conformar la Organización del Pueblo en Lucha, aunque la figura de Pierre-Charles era sobresaliente en el partido, la OPL no era dependiente de su personalidad. Quienes conocieron a Gérard como persona y como camarada dicen que siempre tuvo una actitud vertical, nunca de jerarquía.

Queda claro que Gérard Pierre-Charles fue un gran idealista por su convencimiento y su desmesurada confianza en las personas, pues él consideraba que la edificación de la democracia implicaba la formación de la gente, de los jóvenes, la formación de las estructuras políticas y de las estructuras sociales. Para él la democracia no la hacía un solo hombre. Para que la democracia pasara de la utopía a la realidad significaba llevar a cabo un plan incluyente, así como adecuar la teoría con la realidad práctica.

Pierre-Charles fue un hombre respetado que no sólo legó algunos de los grandes títulos de la bibliografía haitiana, si no que trabajó arduamente para que se lograra un proyecto de nación en Haití.

Habría consagrado mi vida a la lucha por la democracia. No es un trabajo que me interesaba, tampoco los honores. Tengo una sensibilidad particular, desde hace tiempo, por las cuestiones de organización, por las cuestiones de la sociedad, es en esta perspectiva que continúo mi trabajo para construir un instrumento de lucha democrática del pueblo haitiano.10

 

Gérard Pierre-Charles, un hombre de bien que guardaba silencio ante los ataques, las calumnias y los golpes bajos11

 

Bibliografía

ARISTIDE, Jean-Bertrand, Tout moun se moun, Madrid, Iepala Editorial, 1994.

CASIMIR, Jean, Ayiti Toma, Haïti Chérie, Haïti, Biblioteque Nationale dHaïti, 2000.

 

PIERRE-CHARLES, “Expressions d’une crise et d’une difficile bataille pour la démocratie”, en Archivo Personal, Haití, 2003, pp. 7.

 

_______________, Témoignage, 17 décembre 2001: éclatement du mythe et nouveaux enjeux, Port-au_Prince, CRESFED, 2002.

 

_______________, Haïti, Jamais, jamais plus!, La violation des droits humains en Haïti sopus le régime des Duvalier, Haïti, CRESFED, 2000.

 

_______________, Haití. Pese a todo la utopía, Río Piedras, Universidad de Puerto Rico, 1997. México, CEIICH-UNAM/Siglo XXI Editores, 1999.

 

_______________, LOPL et la crise issue des elections de 1997. Entrevue avec Robert Lodimus, Haití, 1999.

 

_______________, Haïti, la difficile transition democratique, Haití, CRESFED, 1997.

_______________,Fondements sociologiques de la victoire electorale de Jean Bertrand Aristide, en Haïti: a laube du changement, Haití, CRESFED, 1991.

 

_______________, “Vers un bilan critique de l’action des secteures démocratiques 1986-1987”, Forum sur la democratie. Les luttes de la démocratie en Amérique Latine, Haití, CRESFED, s.a. (1988), pp. 7-33.

 

_______________, Haití. Radiografía de una dictadura, México, Editorial Nuestro Tiempo, 1969. Montréal 1973, Haití 1986 y 1997.

 

_______________, “La convergence democratique vers une Alliance electorale”, en Archivo Peronal, s.a.

 

Actes du Colloque. Dynamiques de la Cosntruction Democratique en Amerique Latine Dans la Caraïbe et en Haïti, Haïti, Fondation Gérard Pierre-Charles, 2008.

 

Expérience de démocratisation d’un parti: le cas de l’OPL”, en: Forum Libre, Nro. 31, 2005, pp. 25-31.

 

Elections décisives pour Haïti”, en Projet politique, Les voies et moyens pour contruire ensemble un pays pour tous, Organisation du Peuple en Lutte, Haití, 2004, pp. 43-47.

 

Pierre-Charles, Gérard, “La revolución democrática en Haití” en Nueva Sociedad, Venezuela, 1988, Núm. 94, marzo-abril, pp-22-33.

 

Pierre-Charles, Gérard, “Un reto difícil: la construcción de la democracia en Haití”, Revista Mexicana de Sociología, 1986.

 

 

Licette Gómez Sabaiz, historiadora mexicana, estudiante del doctorado en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México.

1 Entrevista con Gérard Pierre-Charles, realizada por Paola Torres, el día 5 de septiembre de 1999 en la ciudad de Pétion Ville, Haití, Archivo de la Palabra de la Facultad de la Filosofía y Letras, UNAM, phoo PEL/6/H/3; con el entendimiento de que es el Instituto el propietario de este material.

2 Discurso de Gérard Pierre-Charles en ocasión a la entrega del premioGeorges Becford

3 Véase, Aristide, Jean-Bertrand, Tout moun se moun, Madrid, Iepala Editorial, 1994, p. 32.

4 Pierre-Charles, Gérard, Haití pese a todo la utopía, México, CEIICH-UNAM/Siglo XXI Editores, 1999, p. 53.

5 Casimir, Jean, Ayiti Toma, Haïti Chérie, Haïti, Bibliotheque National dHaïti, 2000, pp. 69-70.

6 Pierre-Charles, Gérard, Haití pese a todo la utopía, México, CEIICH-UNAM/Siglo XXI Editores, 1999, p. 52.

7 PIERRE-CHARLES, Témoignage, 17 décembre 2001: éclatement du mythe et nouveaux enjeux, Port-au_Prince, CRESFED, 2002, pp. 29-30.

8 PIERRE-CHARLES, Témoignage, 17 décembre 2001: éclatement du mythe et nouveaux enjeux, Port-au_Prince, CRESFED, 2002, p. 13Lhomme que le tyran traitait comme lennemi public No. 1 ne se laissait pas bannir. Il retournait dans son pays, a sa maison et sa biblioteque incendiées, parmi les libres calcinés, chercher les mots de vérite a écrire sur les murs et dans les libres pour raconter, dénoncer cette infamie et la combattre sans répit. Il était déja retourné de 26 ans dexil durant la dictadura des Duvalier. Il continuait a etre décidé a poursuivre cette tache infinie deducation indispensable a ledification de la démocratie.

 

9 Pierre-Charles, Gérard, Haití. Pese a todo la utopía, Río Piedras, Universidad de Puerto Rico, 1997. México, CEIICH-UNAM/Siglo XXI Editores, 1999 , p. 5.

 

10 PIERRE-CHARLES, Témoignage, 17 décembre 2001: éclatement du mythe et nouveaux enjeux, Port-au_Prince, CRESFED, 2002, p. 25Jaurais consacré ma vie a la lutte pour la démocracie. Ce nest pas un job qui mintéressait, non plus les honneurs. Jai une sensibilité particuliere, depuis longtemps, pour les questions dorganisation, pour les questions de societé, cest dans cette perspective que je continue a travailler pour construire un instrument de la lute démocratique du peuple haïtien

11 Véase, Suzy Castor, Actes du Colloque. Dynamiques de la Construction Democratique en Amerique Latine Dans la Caraïbe et en Haïti, Haïti, Fondation Gérard Pierre-Charles, 2008.

 

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