Adiós erradicación compensada
12/05/1998
- Opinión
En un clima de desacuerdos, resistencia por parte de los productores de coca e impases con el
gobierno estadounidense, se desenvuelve el proceso de erradicación de la producción de hoja de
coca en Bolivia, recurriendo a la fuerza y desencadenando violentos enfrentamientos.
La imagen de concertación con los productores de coca, ampliamente divulgada durante los
primeros meses del gobierno del Gral. Hugo Banzer, se esta resquebrajando. Igual que durante la
gestión de Sánchez de Lozada, comienzan a lanzarse denuncias y resistencia a los operativos de
erradicación forzosa, y el Eje de la Estrategia Boliviana que mas avanza es el de la interdicción.
Los primeros tres meses del año se erradicaron solo 900 hectáreas de cultivos de coca en la región
del Trópico de Cochabamba. El lento avance ha producido un déficit trimestral de 850 hectáreas,
las que deberán ser cubiertas durante los próximos seis meses.
Se reduce el apoyo USA
Los fondos internacionales comprometidos para el proceso de erradicación de la droga y la coca
excedentaria se redujeron pese a las necesidades económicas que este proceso de desarrollo
implica. A partir del 1º de abril, el monto de la compensación económica individual que se entrega
por cada hectárea de coca antigua erradicada voluntariamente, se reducirá de $US 2.500 a $US
1.650, tal como lo establece la Estrategia Boliviana de Lucha contra el Narcotrafico.
El "zar antidrogas" de Estados Unidos, general Barry Mc Caffrey, anunció abogar por Bolivia ante
el Congreso de su país para la reposición de la ayuda económica, y reconoció los éxitos del
gobierno boliviano en el proceso de erradicación, ya que, en solo los últimos tres meses de 1997, el
gobierno de Hugo Banzer ha conseguido alcanzar el objetivo anual de reducción fijado en el 5 por
ciento del total de hectáreas de cultivos de coca.
Sin duda esta situación ha generado el reclamo de parte de los productores "cocaleros", cuyo
dirigente, Delfin Olivera, anuncio que no permitirán la erradicación, sea forzosa o voluntaria, si es
que se reduce el monto de la compensación.
La respuesta del gobierno fue emitida por el viceministro de Desarrollo Alternativo, Oswaldo
Antezana, quien advirtió a los campesinos que se continuara erradicando y que ira disminuyendo el
monto de la compensación, sin importar las reacciones que se generen, ya que el gobierno utilizara
"el palo y la zanahoria" para que este programa comience a ejecutarse.
Operativos en marcha
Los productores de coca del Trópico Cochabambino denunciaron que ya se han iniciado operativos
de erradicación forzosa. Policías de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (UMOPAR) ingresaron
violentamente a la Central Santa Rosa y eliminaron por la fuerza cultivos de coca antiguos (sujetos
a compensación), además de otras plantaciones.
Estas versiones de los cocaleros fueron inmediatamente desmentidas por el Ministro de Gobierno,
Guido Nayar Parada. Pero lo que sí es cierto es que el gobierno ha puesto en marcha nuevas
tácticas en su estrategia. Prueba de ello es que el apoyo indirecto que hasta ahora brindaban
algunas unidades de las Fuerzas Armadas a la lucha antidrogas se ha convertido en una directa y
autentica intervención; desde diciembre, algunas unidades militares están participando en la
represión del trafico de drogas y de la internación ilegal de sustancias químicas no autorizadas.
Así, para toda Bolivia la situación se ha tornado difícil, lejos del "estigma de la droga" que se le
imprime, los acuerdos entre productores de coca -que defienden la actividad como tradición
milenaria- el gobierno nacional -que se debate en la disyuntiva del dialogo o la fuerza- y las
condicionalidades de los Estados Unidos, la erradicación y la lucha contra el Narcotráfico es
todavía un camino arduo por recorrer y aún un logro por alcanzar.
* Con información de Cocapress, CEDIB, Cochabamba.
https://www.alainet.org/es/articulo/104307