El nuevo orden mundial

12/05/2011
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Francois Houtart explica las características del nuevo orden mundial; la estrategia del Banco Mundial es suavizar la pobreza para mantener del status quo. Frente al fracaso del neoliberalismo, se establece el neo- keynesianismo, o sea, una política de regulación, que no toca al sistema capitalista. Este fue el tema analizado por Francois Houtart en el IV Seminario Internacional Deuda y Ley, que se desarrolló del 18 al 20 de octubre en Ámsterdam, Holanda. El Keynesianismo fue una doctrina del economista británico John Keynes (1883-1946) que propugnaba a dar al Estado más iniciativa para evitar las crisis, para garantizar los espacios sociales. En el neo-keynesianismo, todo contribuye para la acumulación, especulación y concentración del poder económico. El capital de intereses es más importante que el productivo. "Lo que interesa es la especulación y la concentración del poder económico; el mundo se tornó un gran casino". En la perspectiva de transformar todo en mercadería, este sistema choca con tres fronteras: la agricultura, los servicios públicos y la biodiversidad. La teoría neo- keynesiana está preocupada por la alimentación de la población mundial, desde que estos alimentos son productos regularizados por la OMC. Se trata de mercantilizar la tierra. Hay un plan general contra la reforma agraria y en favor de la concentración en manos de los grandes productores para que haya únicamente una agricultura capitalista en la que los campesinos sean apenas trabajadores (mal) pagados y no produzcan más alimentos para si mismo. La parcela autónoma de la población campesina, que no responde la división internacional del trabajo, es el problema, según esta visión neo-keynesiana. Houtart dio un ejemplo: "Los cultivos de arroz de Sri-Lanka, de acuerdo con el Banco Mundial, deben ser extinguidos porque es más fácil comprar arroz en otros países de que producirlo allá. Pero la cultura del pueblo de Sri-Lanka es comer el arroz que ellos mismo producen, pero eso no está tomado en cuenta; lo importante es que estos campesinos se muden a la ciudad y sean mano de obra barata para las multinacionales, es decir, se trata de reducir costos para las multinacionales y menos derechos para los trabajadores". Se rompe la frontera del servicio público con las privatizaciones en las áreas estratégicas para el bienestar de la población, convirtiendo la comunicación, electricidad, transporte, salud y educación en mercancías. La reservas esenciales a la vida humana, el agua, el oxígeno y la biodiversidad son indebidamente apropiados por las farmacéuticas y por las cosméticas, transformando la naturaleza en productos químicos, patentando y acabando con el uso tradicional de diverso pueblos. Al continuar aplicando tales políticas, ha aumentado la desigualdad social y la pobreza. Para los neo-keynesianos, cuando la pobreza afecta a un gran número de personas, ella es peligrosa para el sistema, porque puede ser el origen de movimientos y reacciones. Por eso son necesarias las políticas del Banco Mundial para suavizar la pobreza, con el prevalecimiento de la economía capitalista. "Lo que vemos ahora en el plano internacional y en los planos nacionales, y aún en el Foro de Davos, son propuestas de este tipo, algunas medidas de regulación que pueden aliviar un poco la situación de los grupos más vulnerables, pero que no tocan en lo esencial del sistema capitalista" concluyó Houtart.
https://www.alainet.org/pt/node/110841

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